Estudiante de Teología UC obtiene beca para estudiar en prestigiosa academia humanista en Italia
Jeremías Jozabad Avilés Ramírez cursará un año en la Accademia Vivarium Novum, institución internacional dedicada al estudio de las lenguas, literaturas y filosofía clásicas, donde vivirá una experiencia académica única en latín y griego antiguo.
El estudiante de tercer año de la Licenciatura en Teología UC Jeremías Jozabad Avilés Ramírez fue seleccionado para cursar un año de estudios en la Accademia Vivarium Novum en Roma, Italia. Esta institución se caracteriza por ofrecer un modelo formativo único en el mundo, donde la vida académica y cotidiana se desarrolla en latín y griego antiguo, con un enfoque integral en literatura, filosofía, historia y pensamiento clásico.
La beca que obtuvo Jeremías —la más completa que ofrece la Academia— cubre estadía, alimentación y formación académica intensiva, desde el 30 de septiembre de 2025 hasta el 21 de junio de 2026. “Si no fuera por este apoyo, habría sido imposible”, comenta el estudiante, quien deberá cubrir únicamente los pasajes y gastos administrativos iniciales.
Esta oportunidad no solo le permitirá perfeccionarse en un entorno académico de excelencia, sino también vivir una experiencia de internacionalización única, en diálogo con estudiantes y profesores de distintas partes del mundo, que comparten la pasión por las lenguas y la cultura clásica.

La experiencia representa un paso fundamental en su formación académica y personal, y también una inspiración para toda la comunidad de Teología UC, reforzando el valor de abrirse al mundo y de proyectar la formación teológica en clave global.
Una motivación nacida del amor por las lenguas clásicas
—¿Qué te motivó a postular a la Accademia Vivarium Novum y cómo descubriste esta oportunidad?
Lo que me impulsó fue el amor por las lenguas clásicas. Tuve la fortuna de aprender con excelentes profesores, como Patricio Serrano y María de Jesús Serrano, quienes me enseñaron la gramática y la morfología con mucha dedicación. Poco a poco fui enamorándome del arte de traducir y de comprender cómo los antiguos pensaban los dilemas existenciales: el sufrimiento, la muerte, la felicidad.
Descubrí la Academia gracias a una amiga, Isidora Suárez, quien me habló de ella y me ayudó en el proceso de postulación. Su apoyo fue fundamental.
El desafío de postular en latín y griego
—¿Cómo fue el proceso de postulación y qué desafíos enfrentaste?
Primero tuve que enviar una carta de motivación, detallando mi experiencia con el griego y el latín, los trabajos de traducción realizados y mi trayectoria académica. Además, pedían pruebas específicas de gramática y morfología. El desafío más grande fue rendir pequeños test en estas lenguas, ya que todas las clases se imparten directamente en latín o en griego antiguo. Sin una base sólida es imposible seguir el ritmo de la enseñanza.
Un entorno donde las lenguas antiguas siguen vivas
—¿Qué significa para ti estudiar en un lugar donde todo se vive y aprende en latín y griego antiguo?
Es muy significativo. En América Latina las lenguas clásicas no tienen el mismo peso, pero en Europa hay toda una tradición filológica. Poder dedicarme de lleno a aprenderlas en un ambiente tan riguroso y, además, becado, es un honor inmenso. Este logro no es solo mío, sino también de mis profesores, que me entregaron herramientas y métodos muy sólidos para avanzar.
Expectativas y sueños en Italia
—¿Qué esperas vivir durante tu estadía en Italia?
Quiero crecer en lo personal y en lo académico. Esta experiencia no es solo de lenguas, sino de pensamiento clásico: poesía, tragedia, filosofía. Aspiro a perfeccionar mi griego y latín, poder hablarlos, componer en latín y, ojalá, realizar una traducción de algún autor patrístico, especialmente de Orígenes o de algún Padre de la Iglesia. Mi sueño es regresar a Chile con esa traducción terminada.
—¿Cómo te proyectas con estos estudios?
Me gustaría dedicarme a la Patrística, porque une teología, filología y lenguas clásicas. Hay muchas obras de los Padres de la Iglesia que aún no han sido traducidas a lenguas modernas. Mi deseo es contribuir con traducciones rigurosas que abran nuevas puertas a la investigación y la espiritualidad.
Un mensaje de inspiración para sus pares
—¿Qué mensaje le darías a otros estudiantes que sueñan con experiencias académicas en el extranjero?
Que se esfuercen con constancia. Como decía mi profesor de lenguas clásicas, “la gota perfora la piedra, no por su fuerza, sino por su constancia”. Ese es mi consejo: ser perseverantes en aquello que apasiona, postular sin miedo, salir de la zona de confort y atreverse a vivir experiencias internacionales.
Y, sobre todo, confiar en Dios. Él va abriendo caminos, guiando vocaciones, mostrando puertas que se abren y otras que se cierran. Cuando uno pone el esfuerzo y la fe, las oportunidades llegan.