Estudiantes de Magíster valoran el sello comunitario de las Tertulias de Investigación

17 de Junio 2026

Tras la sesión del pasado 16 de junio, los alumnos Gabriel Santander y Vivian Santana destacaron el impacto de recibir feedback multidisciplinario y constructivo para el desarrollo de sus tesis.

Lejos de la solemnidad de los actos académicos tradicionales y rescatando la esencia del encuentro intelectual libre, el Programa de Magíster en Teología de la Pontificia Universidad Católica de Chile continúa consolidando su “Tertulia de Magíster”. La iniciativa se ha transformado en un valioso espacio de comunidad donde estudiantes y académicos se reúnen con un objetivo claro: acompañar, de forma cercana y constructiva, el proceso de elaboración de las tesis del programa.

A diferencia de otras instancias académicas, la Tertulia no se enfoca en la presentación de resultados concluyentes, sino en el método de trabajo y el itinerario de la investigación. En ella, el valor radica en hacer visible el proceso de construcción del conocimiento por sobre el producto final , compartiendo desde las preguntas iniciales y las decisiones metodológicas, hasta los problemas encontrados en el camino.

Una dinámica colaborativa en distintas etapas

La dinámica de cada sesión fomenta la retroalimentación cruzada al incluir a expositores: uno que se encuentra en la etapa inicial de su investigación y otro en una fase avanzada o de redacción final. Cada uno dispone de 10 minutos para presentar su experiencia y 20 minutos para entablar un diálogo con sus pares y profesores.

Muestra de esta riqueza metodológica fue la sesión del pasado martes 16 de junio, la cual contó con las presentaciones de los estudiantes Vivian Santana y Gabriel Santander, quienes compartieron el estado de sus investigaciones desde veredas muy distintas.

Para Gabriel Santander, autor de la tesis “Dios único y segundo Señor: la cristología de Eusebio de Cesarea en la Demonstratio Evangelica”, esta sesión tuvo un significado especial al ser su segunda participación en el espacio: “La primera vez presenté un proyecto que recién comenzaba a tomar forma, cuando aún estaba delimitando el tema y los objetivos. En esta nueva instancia, tuve la oportunidad de compartir el camino recorrido, mostrando cómo el proyecto ha evolucionado, redefiniendo tanto su enfoque como sus preguntas de investigación. Además, fue muy valioso recibir observaciones y aportes de académicos provenientes de distintas disciplinas, ya que estas perspectivas enriquecen el análisis, ayudan a identificar nuevos desafíos metodológicos y contribuyen a fortalecer una investigación que, aunque se encuentra en una etapa avanzada, sigue abierta al diálogo y a la mejora constante”, destacó Santander.

Por su parte, Vivian Santana —quien se encuentra desarrollando su investigación en torno a “La muerte y la libertad en Cristo según Karl Rahner”— relevó el valor del espacio para hacer un balance honesto de su propio avance formativo, superando incluso los desafíos personales de exponer en público.

“La experiencia de la tertulia fue positiva en el sentido de que pude tener el feedback de los académicos y de mi profesora guía para poder revisar en qué momento estoy de mi tesis; qué cosas me faltan, qué estoy haciendo bien y qué tal vez no tan bien. Aunque me complica hablar en público y siempre es complejo en esa área, al final del día sale todo bien. Hay que hacerlo y es algo que siempre va a ayudar”, sinceró la estudiante.

Formación integral y sin calificaciones

Al ser una actividad constitutiva y de asistencia obligatoria para el postgrado, la Tertulia se erige como una pieza fundamental en la formación de los futuros teólogos y teólogas. Cuenta además con la activa participación de los profesores del claustro y, muy especialmente, de los profesores guía, quienes acompañan a sus tesistas y reciben las perspectivas de otros colegas.

Cabe destacar que la retroalimentación entregada no tiene un carácter evaluativo formal ni busca transformarse en una instancia de calificación o preexamen. Por el contrario, se alza como una oportunidad genuina de aprendizaje mutuo que fortalece el ambiente de colaboración, el rigor investigativo y el sentido de pertenencia dentro de la Facultad.