Estudiante de Licenciatura en Teología UC expuso en congreso internacional de patrística en Berlín

24 de Marzo 2026

Jeremías Avilés, becario en la Accademia Vivarium Novum en Italia, fue aceptado como ponente en la AK Patristik Tagung 2026 de la Humboldt Universität.

Jeremías Jozabad Avilés Ramírez, estudiante de tercer año de la Licenciatura en Teología UC, alcanzó un logro excepcional para un alumno de pregrado: ser aceptado como ponente en la AK‑Patristik‑Tagung 2026, realizada del 19 al 21 de marzo en la Humboldt‑Universität zu Berlin.

La ponencia llevó por título: “Zwischen Machttheologie und Friedenssemantik: Zur hermeneutischen Transformation biblischer Gewalt in Origenes’ Auslegung von Psalm 75 (LXX 75 / MT 76)”,y estuvo dedicada al estudio de la transformación hermenéutica de la violencia bíblica en la exégesis de Orígenes, mostrando el tránsito desde categorías de poder, combate y juicio hacia una semántica de la paz.

Una trayectoria académica impulsada por la excelencia: la beca en la Accademia Vivarium Novum

Este hito se enmarca en el año de formación que Jeremías realiza en la Accademia Vivarium Novum, institución internacional dedicada al estudio de las lenguas y humanidades clásicas, donde la vida académica se desarrolla íntegramente en latín y griego antiguo. La beca que obtuvo —la más completa disponible— cubre estadía, alimentación y formación desde septiembre de 2025 hasta junio de 2026.

Esta experiencia ha sido decisiva para su desarrollo intelectual. Él mismo señala que Vivarium Novum “ha sido una tierra fértil no solo para perfeccionar de manera excepcional las lenguas clásicas, profundizar en la filología y formarme con mayor rigor en la investigación, sino también un espacio privilegiado para consagrarse a las humanidades, a la contemplación, al silencio y a la vida filosófica”.  

“Esto es una responsabilidad y una ocasión de agradecimiento”

Para conocer más sobre su experiencia, realizamos una conversación en formato entrevista.

— ¿Qué te motivó a postular a un congreso pensado para investigadores doctorales y posdoctorales?


Hace algunos meses vi la convocatoria, y aunque estaba dirigida explícitamente a investigadores en etapas doctorales y posdoctorales, consideré que mi investigación tenía la solidez suficiente como para postular. Envié mi abstract indicando con total claridad que era estudiante de pregrado, y mi propuesta fue aceptada.

— ¿Cómo viviste el momento en que te confirmaron la aceptación?


Fue una alegría grande ver frutos concretos de un trabajo sostenido, de años de estudio, esfuerzo y consagración a aquello que amo. Además, la universidad organizadora me otorgó un honorario que cubría toda mi estadía en Berlín durante una semana.

— ¿Qué significó para ti presentar tu investigación ante especialistas internacionales?


La experiencia del congreso fue muy exigente y muy fecunda. Fue un espacio internacional de verdadero diálogo con especialistas muy versados, sobre todo en patrística y filología. Me sentí cómodo y muy feliz de poder compartir una investigación que me apasiona profundamente. La recepción de la ponencia fue muy positiva: recibí comentarios muy favorables sobre la pertinencia de las observaciones, la estructura argumentativa y la solidez general de la tesis presentada.

— ¿Qué impacto tuvo esta experiencia en tu vocación y en tu camino académico?


Esta experiencia me confirmó algo muy profundo: que la teología no es solo una disciplina que estudio, sino una vocación que amo y disfruto profundamente ejercer. Medirse con investigadores de nivel doctoral y posdoctoral eleva también la propia exigencia: obliga a ganar precisión, a trabajar con mayor rigor las fuentes, a moverse con más soltura en las lenguas clásicas y a crecer en disciplina intelectual. Me ayudó a ver con mayor claridad que la patrística es un campo en el que me siento especialmente llamado a trabajar, porque en ella convergen la teología, la filosofía, las lenguas clásicas, la filología y la crítica textual.

— ¿Cómo vives interiormente un logro?


Intento comprenderlo con sobriedad. Más que como un motivo de autosatisfacción, lo entiendo como un signo de responsabilidad: una confirmación humilde de que el trabajo constante, paciente y bien orientado puede abrir espacio incluso en instancias académicas de alta exigencia. Quisiera cerrarlo retomando una súplica de Orígenes: ‘Rogad por mí, aunque soy indigno, para que, por el amor de él y el vuestro, Dios me conceda lengua y gloria, de modo que mi lengua sea glorificada ante Dios y ante los hombres’.

— ¿Hay agradecimientos que quisieras destacar en este camino?


Antes que todo, quiero dar gracias a Dios, a Jesucristo y al Espíritu Santo, a mis padres, a mis hermanos y a mi familia, que me han sostenido y apoyado constantemente. Quiero agradecer profundamente a mi universidad y, de manera muy especial, a la Facultad de Teología, que me ha formado, sostenido y abierto camino. A mis profesores en Chile, tanto en Teología como en Filosofía, por haber sido parte de mi formación académica y personal, y por haber creído en mí. también deseo mencionar con especial gratitud a Patricio Serrano y María de Jesús Serrano, de quienes recibí una formación decisiva en las lenguas clásicas. Y reconozco el apoyo de tantas personas que sostienen cotidianamente la vida de la Facultad: el personal administrativo, bibliotecario y de apoyo, cuyo trabajo también hace posible nuestro crecimiento

Un referente para la comunidad UC

La trayectoria de Jeremías Avilés —desde su formación en la Facultad de Teología UC y su beca en la Accademia Vivarium Novum, hasta su participación histórica en un congreso internacional reservado para investigadores avanzados— constituye un ejemplo inspirador del impacto que puede tener la excelencia académica cultivada con amor, humildad y disciplina.

Su hito reafirma el valor del rigor, la vocación y la apertura global que caracterizan a la formación teológica UC, marcando un precedente significativo para futuras generaciones.