Seminario UC abordó raíces históricas, teológicas y sociales de la crisis de abusos en la Iglesia

31 de Marzo 2026

La Facultad de Teología UC y el Centro Teológico Manuel Larraín convocaron a especialistas de Chile y Europa para reflexionar interdisciplinariamente sobre los factores que sostienen la crisis de abuso sexual y de poder en la Iglesia Católica, incorporando enfoques históricos, teológicos y de ciencias sociales.

La Facultad de Teología de la Universidad Católica y el Centro Teológico Manuel Larraín realizaron el miércoles 25 de marzo el seminario “Perspectivas interdisciplinares de estudio de la crisis del abuso sexual y de poder en la Iglesia. En el cruce de la historia, la teología y las ciencias sociales, un encuentro que reunió a académicos nacionales e internacionales para analizar uno de los desafíos más urgentes que enfrenta la Iglesia Católica contemporánea.

La actividad fue moderada por el historiador Rafael Gaune (Instituto de Historia UC) y contó con las exposiciones de Silvia Mostaccio, académica de la Universidad Católica de Lovaina, y Carlos Álvarez, profesor de la Facultad de Teología UC.

La figura del sacerdote y los imaginarios que sustentan el poder

En su presentación titulada “Juegos de poder. Sacralización y dominio simbólico del sacerdote: las raíces de las relaciones desequilibradas”, la historiadora belga Silvia Mostaccio analizó cómo, a lo largo de los siglos, la imagen del sacerdote católico se ha configurado en textos formativos dirigidos a los fieles —especialmente catecismos— reforzando modelos idealizados que han influido en las relaciones pastorales.

Mostaccio explicó que estos discursos han sostenido la figura de un sacerdote “despojado de cuerpo y emociones”, configurado casi como un ser angélico. “Lo interesante son las continuidades hasta el Catecismo de 1992, donde se reafirma la sacralidad del sacerdocio y se promueve la imagen de hombres que casi no tienen cuerpo, emociones o una masculinidad compartida. Como si fueran ángeles”, aseguró.

La académica advirtió que esta construcción simbólica dificulta el reconocimiento de límites humanos y relacionales: “Cuando algo no existe teóricamente, es difícil evaluar límites. Y cuando esos límites se traspasan puede haber abuso espiritual, abuso sexual y violencia sexual.”

Su análisis propone que comprender estos imaginarios es clave para revisar estructuras de poder y prácticas eclesiales.

Una crisis sistémica que exige repensar la teología

Por su parte, el teólogo Carlos Álvarez presentó la ponencia “La irrupción del Dios reparador: una teología en tiempos de heridas eclesiales”, donde subrayó la necesidad de escuchar la palabra de las víctimas y de reconstruir los marcos teóricos con los que la Iglesia ha interpretado su propia historia.

Álvarez destacó que tanto él como Mostaccio coinciden en que la crisis de abuso “no es un problema de casos aislados”, sino un fenómeno estructural: “Tenemos una claridad muy grande de que se trata de una crisis sistémica. No es la manzana podrida ni casos particulares; es un sistema que hay que revisitar con sus claves de interpretación.”

El académico recalcó la urgencia de revisar elementos fundamentales de la teología del ministerio ordenado y de la eclesiología: “No podemos seguir hablando de Dios de la misma manera después de la crisis que hemos vivido. Se plantea un desafío grande para nosotros, los teólogos.”

Además, enfatizó la importancia del trabajo interdisciplinario con historiadores para construir relatos que permitan avanzar hacia culturas institucionales más saludables: “No se trata solo de hacer memoria, sino de escribir la historia de manera reparadora, que ayude a avanzar hacia una cultura del cuidado y de la salvaguarda.”  

Un espacio para abrir diálogo académico y avanzar en comprensión

El seminario permitió un diálogo profundo entre disciplinas que buscan comprender integralmente la raíz histórica, simbólica y teológica de los abusos al interior de la Iglesia, y proyectar caminos para la renovación institucional.