Fallece Juan Ochagavía Larraín SJ, noveno decano de la Facultad de Teología UC (1968–1970)

16 de Marzo 2026

Teólogo, académico y figura clave en la renovación eclesial postconciliar, impulsó la apertura de la Facultad a laicos y mujeres, y fortaleció su proyección internacional.

El jesuita Juan Ochagavía Larraín SJ falleció el lunes 16 de marzo de 2026 en Santiago, a los 97 años, tras 80 años de vida religiosa y 68 de sacerdocio. La Compañía de Jesús informó que sus exequias se realizarán en la Iglesia San Ignacio y que posteriormente será sepultado en el cementerio de la Casa Loyola.

Un liderazgo decisivo en la Facultad de Teología UC

Entre 1968 y 1970, el padre Ochagavía ejerció como noveno decano de la Facultad de Teología de la Pontificia Universidad Católica de Chile, en un periodo marcado por profundos cambios culturales, universitarios y eclesiales.

Durante su gestión:

  • Impulsó la integración de laicos y mujeres como docentes y estudiantes de Teología, abriendo nuevas rutas académicas y pastorales en sintonía con el espíritu renovador de la época.
  • Promovió una renovación curricular acorde al Concilio Vaticano II, orientada a una teología más dialogante y comprometida con los signos de los tiempos.
  • Gestionó la llegada de académicos chilenos y extranjeros que consolidaron la proyección intelectual y eclesial de la Facultad.

Su paso por el decanato se recuerda como una etapa de apertura, modernización y fortalecimiento académico, que sentó bases duraderas en la identidad de la Facultad.

Participación en el Concilio Vaticano II

El padre Ochagavía fue convocado como experto del cardenal Raúl Silva Henríquez al Concilio Vaticano II (1962–1965), una de las asambleas más decisivas en la historia de la Iglesia.

Allí integró el equipo chileno que colaboró en la elaboración del esquema Ecclesiam Dei, documento que influyó directamente en la redacción de Lumen gentium, constitución dogmática que redefinió la comprensión contemporánea de la Iglesia.

La Facultad de Teología UC tuvo una presencia significativa en el Concilio, a través de figuras como:

  • Gustave Weigel SJ, perito ecuménico;
  • Marcos McGrath, obispo y coautor de Gaudium et spes;
  • Jorge Medina, cardenal; perito en comisiones litúrgicas y pastorales.

Junto a ellos, Juan Ochagavía contribuyó al impulso de una Iglesia más dialogante, abierta a la cultura y comprometida con su misión histórica.

Vínculo con San Alberto Hurtado

Ochagavía fue sobrino en segundo grado del Padre Alberto Hurtado, quien además fue su profesor y director espiritual durante su formación en el Colegio San Ignacio.  

Décadas más tarde, durante el proceso de canonización del santo chileno, le correspondió redactar el “Votum” sobre los escritos del Padre Hurtado, un aporte determinante para la evaluación teológica de su obra.

Profesor, teólogo y formador de generaciones

Además de su rol como decano, desarrolló una extensa labor docente como profesor de Teología Dogmática en la Facultad de Teología UC en distintos periodos entre 1963 y 1983, retornando luego en diversas etapas a la enseñanza y formación.

Asimismo, fue:

  • Director y consejero de Revista Mensaje
  • Provincial de la Compañía de Jesús en Chile
  • Maestro de novicios
  • Asistente General del Padre Kolvenbach en Roma
  • Autor de la colección teológica “Gloria a Dios”, donde recopiló más de cinco décadas de reflexión teológica y pastoral.

Un legado que permanece

Recordado por su sobriedad, profundidad espiritual y capacidad de diálogo, Juan Ochagavía deja una huella significativa en la teología chilena y en la historia de la Facultad de Teología UC.

Su vida estuvo marcada por la disponibilidad, la fidelidad a la misión y una comprensión de la teología orientada al servicio: “ayudar a las almas”, como solía repetir siguiendo a San Ignacio.

El decano de la Facultad de Teología UC, Fernando Berríos Medel, destacó el legado humano, académico y eclesial del padre Juan Ochagavía SJ. A partir de su experiencia personal y del vínculo histórico que une al jesuita con nuestra Facultad, el decano subrayó la profundidad de su huella y el impacto que su liderazgo dejó en generaciones de estudiantes, profesores y en la vida institucional.

“Juan Ochagavía dejó una huella muy profunda en nuestra Facultad. Fue un teólogo y académico extraordinariamente competente, con un rigor intelectual que admirábamos profundamente, pero siempre orientado a un servicio concreto a la vida de la Iglesia. Para nosotros, Juan es un modelo: un decano que supo combinar excelencia académica, sensibilidad pastoral y una enorme disponibilidad para las misiones que la Compañía de Jesús le encomendó. Después de su paso por la Facultad, continuó sirviendo como formador, maestro de novicios, provincial y colaborador cercano en el gobierno central de la Compañía. Su vida entera fue un testimonio de entrega, humildad y compromiso con la misión. Lo recordamos con gratitud, admiración y un profundo cariño.”