Terry Lynn Karl visita la Facultad de Teología UC en el marco de los 90 años del primer doctorado de la Pontifica Universidad Católica de Chile

28 de Noviembre 2025

La reconocida académica de Stanford, referente mundial en derechos humanos y política comparada, compartió reflexiones sobre los desafíos de la investigación doctoral en Chile, en una jornada que celebró nueve décadas de historia del Doctorado en Teología UC.

El jueves 27 de noviembre, la Facultad de Teología UC recibió a Terry Lynn Karl, profesora emérita de la Universidad de Stanford y una de las voces más influyentes en derechos humanos, política comparada y estudios latinoamericanos. Autora del clásico “The Paradox of Plenty”, Karl ha marcado la investigación en América Latina, África, Medio Oriente y Europa, consolidándose como referente internacional en temas de democracia, desigualdad y desarrollo.

Su trayectoria ha sido reconocida con importantes distinciones, entre ellas el Walter J. Gores Award, el mayor reconocimiento docente de Stanford; el Doctorado Honoris Causa en Humanidades por la Universidad de San Francisco; el Premio Bryce Wood otorgado por LASA; el Premio Doce Estrellas de la Unión Europea por su aporte ambiental; y su inclusión en la lista de “10 ideas que están cambiando el mundo” de la revista TIME.

La visita se realizó en el marco de la conmemoración de los 90 años del Doctorado en Teología UC, el primero impartido en Chile. Durante su estadía, Karl se reunió con el Comité Ejecutivo y el Claustro Doctoral de la Facultad, además de sostener un diálogo con Diego Cosmelli, director de la Escuela de Graduados UC. En el encuentro, la académica entregó un mensaje inspirador a los doctorandos, subrayando la importancia de realizar investigaciones que impacten directamente en la realidad nacional:

“En el caso de los estudiantes doctorales, por ser esa oportunidad que tienen, deben trabajar en temas que impacten a este país, que está viviendo un momento, creo yo, latente, pero difícil, porque sabemos que la desigualdad social, de educación, de salud pública, de cómo vive la gente. Es la cosa más importante para decidir cómo vamos a vivir, si tenemos hambre, si no tenemos hambre, si tenemos educación, si no tenemos educación”, señaló Karl.

90 años del doctorado

El miércoles 26 de noviembre se realizó -en el auditorio Gabriela Mistral de la Facultad de Educación– una ceremonia para celebrar los 90 años desde que se creó el primer doctorado en la UC. En la ocasión, la profesora emérita de la Universidad de Stanford, Terry Lynn Karl, dio una charla magistral, donde destacó que “la Pontificia Universidad Católica de Chile ha sido un líder temprano, pionero, en la formación científica y de posgrado en Sudamérica“, recalcando que “hoy en día, la formación doctoral es clave para entender cómo crear la ciudadanía democrática, que tanto Chile como nuestro mundo necesitan con tanta urgencia”.

Doctorado en Teología; el primero en la UC

En 1935 se comenzó a impartir, en el desaparecido palacete Ghigliotto de la Alameda, el primer programa doctoral en el país: el Doctorado en Teología, en la Pontificia Universidad Católica de Chile. Se creó al alero de la Facultad de Teología, con el apoyo de la Santa Sede, una donación de Isabel Brown de Brunet y la colaboración de San Alberto Hurtado, entonces doctorando en la Universidad de Lovaina, quien recomendó libros y profesores para poner en marcha la nueva unidad. Fue el mismo año que –tras el incendio que afectó a las facultades de Ingeniería y Arquitectura– se instaló la estatua del Sagrado Corazón de Jesús en el frontis de la Casa Central, que se mantiene hasta hoy.

Diploma que otorga el grado de doctor en Teología al franciscano Eduardo Rosales Rojas, en 1941.

Seis años después de este hito, en 1941, se otorgó el primer grado de doctor en la UC, al franciscano Eduardo Rosales Rojas.

Por casi cuatro décadas Teología fue el único programa doctoral que se impartió en la universidad, hasta que en los años 70 se sumaron otros nuevos, ahora en el área científica: Física y Ciencias Biológicas (1972) y Química y Matemática (1973).

A fines de esa década se produjo otro hito importante: se doctoró la primera mujer, Myriam del Carmen Santos Riquelme, quien obtuvo el grado en Ciencias Biológicas, mención Biología Celular y Molecular, en 1979.

Al año siguiente, la hermana Anneliese Meis Wörmer se convirtió en la primera doctora en Teología. Hoy lo recuerda así: “Mi experiencia siendo la primera mujer en estudiar un doctorado en la UC ha sido una experiencia compleja, desafiada por circunstancias políticas, eclesiales y personales, que me impulsaron a verificar mi docencia, iniciada en la Facultad de Teología en 1974, por resultados investigativos plasmados en la adquisición del título, indispensable para el ejercicio de tal docencia”.

También reflexiona sobre el rol de la mujer en esta historia: “Creo que pasó tanto tiempo para que una mujer asumiera el desafío de doctorarse debido a que la capacidad intelectual investigativa femenina ha sido poco apreciada. De hecho, despierta todavía hoy un cierto asombro que ‘una mujer piensa’ y cómo ella piensa”. Con todo, dice que “el doctorado me ha ayudado en mi vida a responder a exigencias importantes”.

La hermana Anneliese Meis Wörmer fue la primera doctora en Teología de la UC. Obtuvo el grado con una tesis sobre la fórmula de fe “Creo en el Espíritu Santo”.

Una formación clave para el desarrollo del país

Hoy el panorama es distinto: el 42% de quienes estudian un doctorado en la Universidad Católica son mujeres y existen 39 programas de este tipo, en todas las áreas del saber.

Durante estos 90 años, desde que se creó el primero doctorado -en Teología-, la UC ha formado a 3.245 doctores y doctoras para el país: en Ciencias Biológicas (708), Ciencias Naturales y Matemáticas (566), Ingeniería y Tecnología (543), Ciencias Sociales (502), Humanidades (394), Interdisciplinarios (290), Ciencias Agrícolas (119), en Ciencias Médicas y de la Salud (97) y Artes (26), que es uno de los programas más recientes.

“Los 90 años del doctorado en la UC es un hito que celebramos con mucho cariño y alegría, y una oportunidad para reconocer una historia dedicada a formar personas capaces de expandir las fronteras del conocimiento y la creación “, destaca Diego Cosmelli, director de la Escuela de Graduados UC.

También subraya que “la formación doctoral es clave para el desarrollo de los países y en la UC nos enorgullece acompañar a nuestros estudiantes en su camino hacia convertirse en investigadores e investigadoras independientes, impactando en Chile y el mundo en ámbitos tan diversos como la academia, el Estado, la industria y la sociedad civil”.

En la misma línea, la vicerrectora de Investigación y Postgrado, María Angélica Fellenberg, destaca que “el capital humano avanzado es fundamental para avanzar en el desarrollo de investigaciones de alto impacto, y celebrar 90 años desde nuestro primer programa de doctorado es reconocer el valor de quienes, con rigor y creatividad, han construido y siguen construyendo la excelencia académica de la UC”.

“Nuestros doctores y doctoras son el primer eslabón del ecosistema de investigación, creación y descubrimiento de la Universidad Católica. En ellos recae la capacidad de abrir nuevas fronteras del conocimiento y de proyectar nuestras disciplinas hacia el país y el mundo “, afirma.

Durante la ceremonia se le entregó al decano Fernando Berríos, el diploma del primer grado de doctor en la UC, en 1941, otorgado al franciscano Eduardo Rosales Rojas.