Comienzan programas de Educación Continúa de Teología UC 2020
A través de pantallas y en un entorno de aprendizaje virtual, así comenzaron los tres programas de Educación continua 2020 de la Facultad de Teología UC.
Esta nueva y desafiante modalidad, 100 por ciento online, se implementó producto de la crisis sanitaria desatada por el coronavirus. En este contexto, que los estudiantes de los diplomados de la Vicaría de la Esperanza Joven (VEJ) ― el diplomado en Teología para Asesores de Pastoral de Jóvenes y el diplomado en Teología para la Nueva Evangelización― y el diplomado en Estudios de la Religión, tuvieron su primera clase esta segunda semana de mayo.
“Hoy nos hemos dado cuenta que el abrir las fronteras de nuestra facultad a iniciativas que no requieran la modalidad presencial, se ha constituido en una gran oportunidad para aportar en la formación de asesores pastorales que no sean de Santiago. En el poco tiempo de difusión que hubo entre la creación de estos nuevos diplomados 100% online y el inicio oficial de clases, se inscribieron muchas personas provenientes de diversas regiones del país, desde Arica hasta Puerto Montt. Por otra parte, la diversidad de procedencias que permite una modalidad online, enriquece la reflexión teológica que nace en el compartir de experiencias entre el docente y los estudiantes”, destaca el Prof. Cristián Núñez, jefe de programa de los diplomados VEJ.
Por su parte, el Prof. Juan Pablo Sepúlveda, jefe de programa del diplomado Estudios de la Religión agrega que: “Es un desafío presente y no futuro. La identidad misma de nuestra facultad debiera orientarnos hacia el Pueblo de Dios que peregrina en Chile, y no solamente a la porción que peregrina en Santiago. Si bien existe más de una Facultad de Teología en nuestro país, es preciso tomar conciencia de nuestra vocación a contribuir, desde nuestra propia identidad, en la formación permanente de la Iglesia local, en toda su extensión. Por de pronto, hace mucho tiempo que existe la tecnología que lo permite, así como también existen ofertas de formación teológica alternativas a la de nuestra facultad, que llevan buen tiempo operando en Chile, lo que evidencia la factibilidad tecnológica para abordar esta tarea. Me parece que estamos en deuda en este ámbito, pero también estoy seguro que la actual coyuntura nacional puede ser nuestro kairós para asumir decididamente el desafío de la educación a distancia”.
LA PRIMERA CLASE
El balance de la primera clase realizada por Cristián Núñez es exitoso. En ambos diplomados (Nueva Evangelización y Asesores Pastorales) el Vicario General de la Arquidiócesis de Santiago, Mons. Cristián Roncagliolo, dio unas palabras de bienvenida y reflexionó sobre los desafíos y riesgos que conlleva a un asesor pastoral el estudio sistemático de la teología. También fue parte de la bienvenida Erick Medina, representante de la Vicaría de la Esperanza Joven. Una vez concluida la bienvenida al diplomado, los profesores de los primeros cursos, Haddy Bello y Fray Paulo López, dieron inicio a su primera cátedra vía streaming.

Sobre su experiencia, la académica de la Facultad de Teología, Haddy Bello, comenta que la clase fue “Muy participativa. Me dio gusto constatar el interés de los estudiantes, más aún cuando se trata de asuntos tan vitales para ellos y para nuestra Iglesia, como es la formación humana en la fe, el deseo de ser comunidad y de trabajar por el Reino”. Asimismo, “creo que la diversidad es un factor positivo, ya que la experiencia de anhelos y esperanzas comunes es altamente desafiante. La clave es el respeto y la escucha”.
Finalmente, y respecto a la importancia de programas como estos, la profesora agregó que “La formación integral de la persona es siempre un elemento fundamental para la construcción de una sociedad y una comunidad más justa. La necesidad de conocer y de adaptarnos a los requerimientos del mundo presente, nos exige como Iglesia formarnos, esto es, aprender, experimentar, compartir y empatizar. Sólo así podremos atender con responsabilidad el llamado de evangelizar y encarnar la “Buena noticia”.
DIPLOMADO EN ESTUDIOS DE LA RELIGIÓN
Algo muy importante a tomar en cuenta en esta nueva modalidad, son los problemas técnicos que pueden surgir. Respecto a este punto, el profesor Juan Pablo Sepúlveda enfatiza que “la primera clase transcurrió con normalidad y no se detectaron problemas de conexión en los participantes. Solamente un estudiante no pudo conectarse, debido a que la invitación de zoom le llegó como spam, lo que sin duda significa un aprendizaje para instancias equivalentes. Dada la experiencia de docencia online (a partir del estallido social y luego debido a la pandemia) ― tanto por parte del equipo a cargo del diplomado como por la mayoría de nuestros docentes ― pudimos adelantarnos a muchas cosas prácticas, como los acuerdos de convivencia durante la sesión expositiva, a saber, apagar micrófonos y establecer que la ayudante sea un punto focal en la comunicación entre estudiantes y expositores, lo que fue socializado previamente a la primera sesión y funcionó adecuadamente”.

En el Diplomado en Estudios de la Religión la diversidad es una nota característica no solo de los participantes, sino que intrínseca a la oferta misma del programa y parte de la esencia de ellos como centro de estudios. En tal sentido, la diversidad constituye una riqueza porque se articula con un interés en común: el hecho religioso. “Es para nosotros motivo de orgullo poder despertar interés en personas de procedencias y disciplinas tan diversas y, a la vez, lo experimentamos como un aliciente para nuestro propio quehacer”, finaliza Sepúlveda.