Papa Francisco llamó a armonizar la academia con fe, justicia y caridad

18 de Enero 2018

La excelencia académica y la profesionalidad, armonizadas con la fe, la justicia y la caridad, alcanzan una fuerza profética, capaz de abrir horizontes e iluminar el sendero”, fueron algunas de las frases más importantes del Papa Francisco en su encuentro con el mundo académico y cultural en la Casa Central.

Emoción, aplausos y respeto llenaron la Casa Central UC, el 17 de enero, en el encuentro del Papa Francisco con la comunidad de la Universidad, cuyo mensaje estuvo cargado de invitaciones al mundo académico a formarse en la excelencia, la fe, la justicia y la caridad para poder ser un aporte al país y al mundo.

El Pontífice ingresó a Casa Central de la UC pasadas las 18:30 hrs. saludando a los más de 3.100 asistentes, del mundo académico, cultural y político, en las cinco zonas dispuestas para este evento: el Patio Juan Pablo II y su segundo piso, el Salón Fresno, la Plaza Juan de Dios Vial del Centro de Extensión y su segundo piso, además de las personas que pudieron seguir en vivo la trasmisión por las pantallas gigantes dispuestas en la Alameda.

El Rector de la UC, Ignacio Sánchez, se refirió a los “grandes desafíos como sociedad, en temas como la convivencia nacional y la capacidad de avanzar en comunidad. Destacando el compromiso y apoyo en el cuidado de la vida”. Agregó que “su visita significará la apertura a un nuevo espacio de diálogo, aliento y renovación en el encargo que Usted mismo nos ha hecho, cual es prepararse a ser una guía en este proceso de humanización de los pueblos y de evangelización de la cultura, a la luz del mensaje de Cristo. Su presencia representa un nuevo impulso para nuestra renovación y cambio personal, por lo que su mensaje permanecerá por siempre en la UC y al interior de todos nuestros corazones”. 

En su mensaje, el Papa Francisco dijo estar contento por estar en esta Casa de Estudios “que en sus 130 años de vida ha ofrecido un servicio inestimable al país”. Además, destacó el importante ejemplo que el Padre Hurtado como estudiante de Derecho.

 “Su vida se vuelve un claro testimonio de cómo la inteligencia, la excelencia académica y la profesionalidad en el quehacer, armonizadas con la fe, la justicia y la caridad, lejos de disminuirse, alcanzan una fuerza profética capaz de abrir horizontes e iluminar el sendero, especialmente para los descartados de la sociedad”.

El Papa abordó los desafíos que el mundo de la educación debe asumir con respecto a la convivencia nacional, la que “es posible, entre otras cosas, en la medida en que generemos procesos educativos también transformadores, inclusivos y de convivencia. Educar para la convivencia no es solamente adjuntar valores a la labor educativa, sino generar una dinámica de convivencia al interior del propio sistema educativo. No es tanto una cuestión de contenidos sino de enseñar a pensar y a razonar de manera integradora. Lo que los clásicos solían llamar con el nombre de forma mentis…Y para lograr esto es necesario desarrollar lo que llamaría una alfabetización integradora que sepa acompasar los procesos de transformación que se están produciendo en el seno de nuestras sociedades”.

Puntualizó que “tal proceso de alfabetización exige trabajar de manera simultánea la integración de los diversos lenguajes que nos constituyen como personas. Es decir, una educación —alfabetización— que integre y armonice el intelecto —la cabeza—, los afectos —el corazón—, y la acción —las manos—.  Esto brindará y posibilitará a los estudiantes un crecimiento no sólo armonioso a nivel personal sino, simultáneamente, a nivel social. Urge generar espacios donde la fragmentación no sea el esquema dominante, incluso del pensamiento; para ello es necesario enseñar a pensar lo que se siente y se hace; a sentir lo que se piensa y se hace; a hacer lo que se piensa y se siente. Un dinamismo de capacidades al servicio de la persona y de la sociedad”.

Francisco destacó además un elemento fundamental para la UC, que es la capacidad de avanzar en comunidad, la que según él, “está desafiada a no quedarse aislada de los modos de conocer; así como tampoco a construir conocimiento al margen de los destinatarios de los mismos. Es necesario que la adquisición de conocimiento sepa generar una interacción entre el aula y la sabiduría de los pueblos que conforman esta bendecida tierra. Una sabiduría cargada de intuiciones, de «olfato», que no se puede obviar a la hora de pensar Chile. Así se producirá esa sinergia tan enriquecedora entre rigor científico e intuición popular”.

Agregó que el conocimiento “siempre debe sentirse al servicio de la vida y confrontarse con ella para poder seguir progresando. De ahí que la comunidad educativa no puede reducirse a aulas y bibliotecas, sino que debe ser desafiada continuamente a la participación. Tal diálogo sólo se puede realizar desde una episteme capaz de asumir una lógica plural, es decir, que asuma la interdisciplinariedad e interdependencia del saber. «En este sentido, es indispensable prestar atención a los pueblos originarios con sus tradiciones culturales. No son una simple minoría entre otras, sino que deben convertirse en los principales interlocutores, sobre todo a la hora de avanzar en grandes proyectos que afecten a sus espacios”. 

Durante la ceremonia, el Pontífice recibió obsequios de parte de la comunidad UC, que representan el quehacer de las distintas unidades académicas que participaron en la planificación de la visita: el libro “Textos escogidos de antropología cristiana” de Pedro Morandé; la medalla de la Universidad Católica por sus 130 años de creación; una pequeña maqueta en madera que representa al proyecto UC, Capilla País; cuadernos de oración y un documento de compromiso con la paz; y “Lienzo Vivo”, creado por Luis Larrondo, profesor de la facultad de Ciencias Biológicas, el cual reproduce la imagen del Santo Sudario, a partir de la reacción de un hongo expuesto a la luz, representando la integración de la ciencia, el arte y la fe. 

En la oportunidad, el académico de la Facultad de Teología UC, Cristian Hodge, logró entregarle el libro “Teorías de la Justicia y Doctrina Social de la Iglesia”, primera publicación de Programa de Teología, Ética y Economía de Teología UC, mientras el Pontífice saludaba a los presentes.

Al finalizar la ceremonia, el Santo Padre fue despedido con aplausos de los asistentes, mientras un coro de 90 integrantes de la comunidad UC interpretó el himno a la alegría de la “9ª sinfonía” de Beethoven.

Discurso del Papa Francisco en la UC

Discurso del Rector UC, Ignacio Sánchez

Revisa todas las imágenes de la visita del Papa a la UC (gentileza de Prensa UC)